Observar a las aves para mejorar la biodiversidad

Observar a las aves; su imagen y comportamiento nos ayudan a conocer mejor los ecosistemas que nos rodean

La Junquera ha sido el escaparate perfecto para el taller de avifauna, dentro del ciclo formativo de AlVelAl sobre biodiversidad. Una finca con una gran biodiversidad donde se pueden avistar diversas especies de aves esteparias emblemáticas como como el Sisón, el Cernícalo Primilla o la Carraca; entre otras.

Un taller en el que participaron alrededor de una treintena de personas en el que pudieron aprender a observar a las aves y a identificar determinados tipos según determinadas características biológicas y comportamientos.

El taller, impartido por José Alberto Morales, ornitólogo naturalista ha puesto el foco en la biodiversidad y las especies más cercanas a nosotros, el territorio AlVelAl. Y es que, como destaca “Hemos dejado de asombrarnos por la naturaleza. En los últimos veinte años la sociedad está más preocupada por el medioambiente, pero desconoce su medio inmediato”.


Biodiversidad

Morales explica que la ambientología pretende aprovechar los mecanismos de la ecología para integrar realidad y poder entender, así aúna las interrelaciones entre seres vivos, los sistemas jurídicos, económicos, sociales…

“El concepto de biodiversidad o el valor de la biodiversidad recae en la fortaleza o la resiliencia de un ecosistema frente a los cambios físicos del clima, así un ecosistema sano y biodiverso tiende a la sucesión ecológica y evitará que nuestro entorno se convierta en un desierto.”

Concretando más en el campo, explica que el verdadero problema de la gestión del campo es el entendimiento que tiene el ser humano del propio campo, una visión que ha cambiado con el paso de los años. Especialmente con la llegada del tractor, pero también con el entendimiento de la agricultura como producción exclusivamente, intentando buscar el mayor rendimiento posible; sin entender y aprovechar los recursos.

Una forma de entender la agricultura que ha reducido la biodiversidad, poniendo en riesgo a un amplio abanico de especies, especialmente las aves esteparias.


Amenazas de las aves esteparias

Las aves esteparias son el grupo de aves más amenazados de toda Europa por la intensificación de los cultivos que está generando auténticos desiertos de producción. Pero también se enfrentan a otras amenazas como la escasez de agua y la gestión que se ha realizado en los sistemas agrarios, con la desaparición de acequias y otros sistemas naturales que, además de ayudarnos a gestionar este recurso tan necesario, nos aportan una importante cantidad de biodiversidad por la falta de reservorios de agua para las especies vegetales y animales que la componen.

Las aves son especies vinculadas al suelo, en este caso a estepas cerealistas que están en peligro de extinción por lo que, estando en peligro su hábitat, están en peligro ellas. Es el caso, por ejemplo, del Aguilucho Cenizo, que cría en el cereal cuando viene de África. En este caso, la única manera de rescatarlas sería localizar los nidos en la cosecha en verde del cereal, que es cuando están los pollos, pero no se ven por la altura del cultivo. Una forma de evitar su destrucción es detectar el lugar y dejar pequeños espacios sin cosechar respetando los nidos.


Medidas a implementar en los cultivos

Como agricultores se pueden tomar medidas para preservar a estas especies y mejorar la biodiversidad. Medidas como la plantación de leguminosas, lindes y setos; mejorar la gestión del agua.

En muchas ocasiones, más que dejar parte de cosecha sin recoger, puede optarse por dejar más metros sin cultivar y dejar que crezcan de manera espontánea las especies vegetales adecuadas al suelo, “eso es crear biodiversidad”.

También pueden ser interesante los Alfaldares de secano o la construcción de charcas y bebederos. “La máxima biodiversidad, antes de la llegada del hombre, se encontraba alrededor de las fuentes naturales, de las acequias, de todos aquellos puntos donde había agua. Todos los seres vivos necesitan agua y la buena gestión de la misma es fundamental.”, ha apuntado Morales.

En monte público, recuperar los espartales, que se están perdiendo a pesar de estar protegidos y es una de las cosas más peculiares que tenemos por lo que hay que recuperarlo.

Otras medidas son los hoteles de insectos o un lugar para las puestas como el reservorio de madera. No se trata de dejar la madera muerta, la gestión forestal por el peligro de incendio está bien, pero en las fincas podemos dejar la madera después de podar. También poner comederos y bebederos adecuados para las especies que nos rodea; bebederos que, además de para beber, las aves los utilizan para cuidar sus plumas.

“Tenemos que ser más observadores y para ayudar al ecosistema tenemos que conocerlo un poco. Los protocolos están para evitar barbaridades, pero no siempre son exactos porque no existe receta.”, ha remarcado Morales.


Conocimiento general sobre las aves

José Alberto Morales ha presentado a los asistentes los rastros indirectos que podemos encontrar para diferenciar a unas aves de otras, como las muescas que quedan en los frutos del campo, la depredación y plumas, los nidos, manchas, posaderos y hábitats. Así como los dimorfismos que podemos apreciar según el sexo o la época del año, que pueden variar el color de las plumas de una misma ave.

De la misma manera, los participantes han conocido las cualidades y características biológicas común en todos los tipos de aves como la importancia de la glándula uropigial, que les permite contar con una cera que le permiten no tener la necesidad de secarse, como le ocurre al Cormorán en cuyo caso esta glándula es muy débil y necesita secarse.

Conocer también los aspectos diferenciales es crucial para el reconocimiento clasificación de la diversidad de aves, es el caso de los picos y patas, desarrollados en función de su labor en el entorno y hábitat.

Fundamental también es tener en cuenta determinados aspectos a la hora de observarlos, tales como el tipo de vuelo; existiendo tres tipos de vuelo, Planeadoras, batidoras o marinas. La morfología o la silueta de estos individuos, como se posan, también nos proporcionan una importante información. O las características que nos informan del status de las aves, como es la vestimenta, la muda de las plumas, cuyos colores nos indican estaciones del año, presencia de esa especie en el hábitat en cada momento del año.


Especies autóctonas

La Chova piquirroja, la Carraca, el Cernícalo Primilla o el Triguero; entre las especies que crían entorno a La Junquera. La Ortega, el Alcaraván o el Sisón; iconos de las aves esteparias. El Abejaruco, la Carraca o la Abubilla; Coraciformes. O algunas rapaces como los Buitres, Mochuelos o Autillos; son algunas de las especies que se encuentran en los ecosistemas del territorio AlVelAl.

Y dentro del orden de aves Paseriformes, tres familias importantes que se pueden encontrar en esta zona. Como los Alaudidos, los Turdidos, aves de bosque con grandes ojos, que se alimentan de insectos y bayas, entre otras; de los cuáles podemos encontrar Mirlos, Petirrojos, Colirrojos, Ruiseñores o Collalbas. Sylvidos, insectívoros como la Curruca Capirotada, Curruca Cabecinegra y Curruca Tomillera; que están en la parte del sotobosque. Otros como el Ruiseñor Bastardo, el Carricero Común o el Buitrón; los grandes insectívoros. O súper carnívoros como el Mito y el Agateador. Dentro de los Córvidos, el Rabilargo es una especie que se puede ver en los meses de mayo criando en los bosques, la Urraca, el Arrendajo que planta bellotas ocultándolas para alimentarse y se olvida después de dónde las escondió, la Grajilla o la Chova Piquirroja. Así como varios tipos de gorriones, el Común, el Moruno, o el Chillón o Molinero.

Algunas de las cuáles, los participantes han podido avistar posteriormente durante la visita a la finca de La Junquera. “Cuando buscamos un pájaro tenemos que saber si son verdaderos migradores”, ha apuntado Morales.

Una visita por la finca regentada por Alfonso Chico de Guzmán, que ha dirigido Jacobo Monereo, quien ha mostrado las distintas técnicas implementadas para la mejora de la biodiversidad como la diversificación de cultivos, combinando los leñosos con la plantación de aromáticas o el viñedo. O la creación de cinco charcas contando, tres de ellas con agua durante todo el año. “Aquí experimentamos y vamos con la idea de que todo es nuevo y un porcentaje saldrá mal”, ha explicado Monereo que ha añadido que “La idea es que los estudiantes que vienen puedan aprender de agricultura regenerativa y apoyar a los productores de la zona.


Destination AlVelAl

Enmarcado en el proyecto Destination AlVelAl, este taller forma parte de las acciones formativas desarrolladas con este proyecto que llevamos a cabo con la colaboración de TUI Care Foundation.

Destination AlVelAl tiene como objetivo fomentar la agricultura regenerativa y al territorio AlVelAl como un destino turístico sostenible, uniendo a los sectores agrario, gastronómico y turístico.

Un proyecto piloto del que ya se han beneficiado más de 1.800 personas y que pretende conseguir que nuestros pueblos dejen de despoblarse ya que somos un territorio rico en valores y, a través de la formación, podemos añadir valor a nuestra agricultura y desarrollo sostenible.



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