Los Rostros de AlVelAl: Daniel Martínez

“Cuando te pones a investigar descubres que otra gente hace las cosas de forma diferente, creo que aplicar ciertas técnicas regenerativas va a ser beneficioso para la tierra y rentable a largo plazo”.

Las raíces de Daniel Martínez son sinónimo de agricultura, sus antepasados se han dedicado a este oficio y él ha crecido observando la evolución de los campos en los que hoy trabaja, señala que “mis abuelos son agricultores, tanto de madre como de padre, al igual que mi padre. Yo hice empresariales, y siempre cuando tenía mis vacaciones me venía aquí a ayudar a mi padre y mis abuelos, siempre me ha gustado trabajar en el campo”.

Al terminar sus estudios de empresariales decidió regresar al lugar de donde proviene, Cañadas de Cañepla, una localidad y pedanía que pertenece al municipio de María, en la provincia de Almería, en una de las zonas más diezmadas por la emigración a las ciudades y donde la despoblación se hace más notoria este joven está apostando por su tierra, siendo un ejemplo de resiliencia y demostrando que hay posibilidades y calidad de vida en el entorno rural.

Interesado cada vez más en el mundo de la agricultura decidió estudiar ingeniería agrónoma, llegando a cursar 3 años de esta carrera universitaria, hasta que finalmente en 2015 hizo la incorporación como joven agricultor, momento en el que dejó los estudios para dedicarse de lleno a la agricultura, en concreto a la producción de legumbres como el garbanzo, cereales como la avena, trigo o cebada y almendras, todo con certificación ecológica. “Si no te gusta el campo no te puedes dedicar a esta profesión, tiene que gustarte, nunca me ha sido pesado pasar muchas horas trabajando en el campo, ahora con estas máquinas no tiene nada que ver con la época de mis abuelos”, dice Martínez. Dichos estudios agrónomos le inspiraron para investigar sobre nuevas técnicas y manejos de cultivo, comenzando a cuestionarse el modelo tradicional que él había visto y experimentado siempre en su tierra. Buscando información en internet sobre diferentes técnicas regenerativas y también por medio de los cursos para la incorporación a joven agricultor conoce a AlVelAl, y tras asistir a algunos talleres de formación que ofrece la asociación sobre agricultura regenerativa decide hacerse socio. “Cuando te pones a investigar descubres que otra gente hace las cosas de forma diferente, a mí nunca me ha gustado cerrarme a una sola cosa y creo que aplicar ciertas técnicas regenerativas va a ser beneficioso para la tierra y rentable a largo plazo. Hay que mirar el global, si al final vendes tu producto más caro entonces es más rentable, ofreciendo mayor calidad y dejando un impacto positivo”, asegura el Cañadero, que realiza diferentes manejos regenerativos como por ejemplo la siembra directa, rotación de cultivos singular incluyendo especies cómo el cártamo o la incorporación de cubiertas vegetales. Daniel ha sido uno de los beneficiarios de esta tercera edición del Fondo Semilla, a través del cual la asociación AlVelAl ha repartido semillas de diversas especies a un total de 32 socios y socias con el objetivo de implementar técnicas regenerativas (abonos verdes, cubiertas vegetales o márgenes florales) que mejoren la calidad, estructura y nutrición de los suelos de las fincas agrícolas.

Con este fondo, este socio va a implementar cubiertas vegetales entre las calles en una parte de su explotación, apunta que “haremos cubiertas vegetales este año en una parte de la plantación de almendros, compuesta por beza, cebada y yero, sembrada por el centro de la calle con la intención de segarla e incorporarla al suelo posteriormente, si este manejo funciona bien lo extenderemos a más zonas de la finca”. En cuanto al futuro de la asociación el almeriense opina que este movimiento regenerativo que AlVelAl promueve irá creciendo y haciéndose más fuerte con el paso del tiempo, “si se ve que esto funciona, sobre t