Los Rostros de AlVelAl: Antonio Alarcos

“Yo creo que lo que funciona es lo antiguo, las prácticas de nuestros antepasados, ellos son muy sabios, hay que volver a lo de antes”

Hijo y nieto de agricultores, sus padres compaginaban la agricultura en la zona de los Vélez, junto con la vendimia en Francia, “de hecho yo nací allí en Francia ya que mis padres se encontraban por aquellas tierras” señala Antonio.


Su familia se instaura definitivamente más tarde en los Vélez, y han estado toda la vida trabajando la tierra desde entonces. Alarcos apunta que, “tras ir a vivir fuera volví a mi pueblo a seguir con el negocio familiar”, hace 25 años de aquello, y ahora es su hijo el que está siguiendo el legado familiar. A parte de la agricultura, Antonio ha introducido también ganadería porcina a sus actividades laborales, con lo que ha crecido el negocio familiar, “además de esto también regento un bar en Vélez Rubio, y en los tiempos que corren nos ha venido muy bien al tener varios trabajos que realizar” comenta Antonio, que al tener varias actividades diferentes diversifica los riesgos, lo que le aporta seguridad.


Este socio conoció a AlVelAl hace unos dos años, escuchó de la asociación a través de los medios de comunicación y, al conocer a una de sus coordinadoras y explicarle más en detalle sobre el proyecto, decidió entrar a formar parte, hecho del que está muy contento por los servicios directos e indirectos que la asociación ofrece.


“Actualmente estoy dentro de la cooperativa de Hábitat, donde tenemos garantizado 4 euros por kilo de aceite, un aceite ecológico regenerativo de gran calidad” explica Rodríguez, gracias al apoyo de la asociación, los miembros de la cooperativa tienen un precio fijo garantizado, lo que les hace tener más estabilidad y seguridad para que su cultivo sea al menos rentable, “antes era un aceite para la familia, para amigos y demás, ahora al asociarnos todo es más fácil” apunta el agricultor.


Los olivos de los que extrae el aceite son centenarios, es una aceituna más difícil de coger, ya que se necesita mucha mano de obra por la dificultad que tiene (son olivos grandes y altos), a cambio se obtiene un aceite de excelente calidad, “nosotros buscamos calidad, no cantidad, y en ese sentido todos los miembros de la cooperativa tenemos mucha ilusión y ganas”.


Para él, AlVelAl es una iniciativa que está ayudando mucho a este territorio, a fijar gente en el medio rural, y piensa que se están rescatando prácticas antiguas que son necesarias, “ yo creo que lo que funciona es lo antiguo, las prácticas de nuestros antepasados, ellos son muy sabios, hay que volver a lo de antes” remarca Alarcos, y añade “nos ha juntado a mucha gente de alrededor, y eso es un impacto muy positivo, se están haciendo cosas que no se podrían hacer, asesoramiento, ayudas, talleres, etc. Y esto nos permite conseguir lo que queremos hacer, de otra manera sería muy difícil”


Antonio opina que hasta ahora se están haciendo las cosas muy bien, con ganas e ilusión, y si esto no se pierde ve a la asociación muy sólida en el futuro, instaurada en el territorio y como un referente en lo que a la regeneración del territorio se refiere, en todos sus aspectos.


En cuanto a su caso personal con la Cooperativa de aceite Habitat, no duda de que es un paso seguro y que es un caso de negocio que va a crecer con el tiempo, afianzándose en el mercado, repercutiendo en su rentabilidad, “estoy 100% seguro de su éxito, de lo contrario no hubiese entrado a formar parte de la cooperativa” dice el socio.


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