Una visión holística del paisaje

February 26, 2020

El paisaje fue el protagonista del IV Coloquio AlVelAl, un encuentro con una visión transversal de lo que es el paisaje.

Organizado por la asociación AlVelAl, con la colaboración de Cajamar, el Instituto de Estudios Almerienses y el Ayuntamiento de Purchena; este IV Coloquio AlVelAl ha puesto sobre la mesa oportunidades en el tratamiento del paisaje que plantean distintas actividades y usos del territorio desde una visión holística.

 

Un coloquio que parte del Convenio Europeo del Paisaje y de la legislación de las comunidades autónomas que afectan al territorio AlVelAl, con especial énfasis en la conformación del paisaje desde la práctica agraria, como anunciaba Alberto Marín, coordinador de este coloquio “Paisaje, Agricultura e Identidad Territorial”, celebrado en el municipio de Purchena.

 

Un municipio que, como muchos otros del territorio, ha vivido un desarrollo industrial con un impacto positivo en la generación de empleo. Pero también un impacto en el paisaje con el abandono de sectores estratégicos como la ganadería y agricultura; tal y como ha destacado Juan Miguel Tortosa, alcalde de Purchena, en el marco de este coloquio.

 

Abandono de sectores estratégicos que, junto al despoblamiento rural, suponen el mayor reto para el territorio AlVelAl, y es que el paisaje puede ser uno de los principales motores para frenar el abandono de los pueblos.

 

Paisaje

Todos los ponentes han coincidido, el paisaje es algo subjetivo y para que exista este tiene que haber un observador que lo interprete, cómo lo interpretamos la sociedad. Es así como lo entiende el Convenio Europeo del Paisaje que reconoce, jurídicamente, el paisaje como patrimonio de la sociedad. Patrimonio que contribuye a la calidad de vida y bienestar de los ciudadanos y a la consolidación de la identidad europea.

 

Patrimonio que “desempeña un papel importante de interés general en el campo cultura, ecológico, medioambiental y social”, como ha destacado Mar Verdejo, Ingeniera Paisajística.

 

Paisaje condicionado por las decisiones políticas y las relaciones de las personas con el territorio que lo transforman, como ha explicado Miguel Villalobos Megía, de Nubia Consultores, y “su protección, gestión y ordenación pueden contribuir a la creación de empleo”, ha apuntado Verdejo. Y es que, añade esta, “El paisaje sin gente no es nada, el ser humano es el hacedor del paisaje, ese convivir, son los que habitan y modifican el paisaje, tanto para bien como para mal”.

 

Convenio Europeo del Paisaje

Andalucía fue una de las regiones propulsoras que inspiraron el Convenio Europeo del Paisaje con la firma de la Carta del Paisaje del Mediterráneo, firmada en 1992 por esta autonomía, Languedoc-Rousillon y Veneto.

 

Un convenio que define el paisaje como “La respuesta de la población al sistema de formas que el territorio ofrece, con las características e interrelaciones que hay entre ellas…”, un espacio dorado por significados culturales y vitales que caracterizan cada territorio, pero que es esencialmente cambiante según las horas, estaciones del año, siglos… Una combinación de aspectos naturales, culturales, históricos, funcionales y visuales inseparables; pues es un todo”; tal y como ha explicado Antonio Ángel Clemente, Jefe de Servicio de Ordenación del Territorio de la Delegación de Ordenación del Territorio, Arquitectura y Vivienda de la Consejería de Fomento e Infraestructuras de la Región de Murcia. Una definición la del Paisaje, apuntilla Adolfo Caparrós, geógrafo urbanista; “Extraída de un pacto entre la visión mediterránea y la visión europea”.

 

Un Convenio Europeo del Paisaje que compromete a todas las administraciones, desde las locales a las nacionales, a tomar medidas de planificación, gestión, protección y educación en materia de paisaje.

 

En este sentido, la Región de Murcia ha desarrollado 8 estudios de paisaje desde 2008 en toda la comunidad autónoma: Huerta Murciana, Litoral Sur, Noroeste, Altiplano, Vega Alta, Vega Oriental, Valle del Guadalentín y Murcia ciudad. Formando parte, además de la Red Europea de Entes Locales y Regionales para la consecución del Convenio Europeo del Paisaje; y participa en diversos proyectos europeos sobre Buenas Prácticas para el Paisaje.

 

 

Por su parte, la comunidad andaluza profundiza en los conocimientos del paisaje de Andalucía a través de los Catálogos de Paisaje Provinciales. Catálogos, ha explicado Mª Francisca Gámez Ramírez, Jefa de Servicio de Planificación Regional y de Paisaje, de la Dirección General de Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía; reconocen el carácter dinámico que resulta del proceso histórico y la construcción del territorio entre la naturaleza, la actuación del hombre y la percepción de la ciudadanía. “El paisaje se hace por los ciudadanos y se conserva, protege y valora por los mismos”.

 

Turismo

Juan Requejo, de Asistencia Clave S.L.; ha sido el encargado de exponer el trabajo que se realiza en el sector turístico referente al paisaje, “Cuando trabajamos en planes de turismo contamos con tres fundamentos de los recursos del territorio que son los naturales, culturales y paisajísticos.”

 

Requejo, ha explicado durante su intervención que el paisaje, tal y como lo percibe la población, está asociado a valores cambiantes de un territorio según su proceso evolutivo y grupos sociales. Una percepción como sistema vivo, algo que el sector turístico simplifica. “El paisaje debe ser algo más que una postal. Un impulsor de la vivencia del territorio, de la experiencia de visitarlo. Y en este concepto se integra también la convivencia con la comunidad residente.”

 

Y es que, es el sector turístico, ha explicado Requejo, confunde el espacio turístico con el destino turístico. “Siendo el espacio turístico el hecho territorial en el que podemos encontrar distintos destinos turísticos totalmente opuestos, ya que estos destinos se podrían definir como la decisión de mercado que toma el visitante, la experiencia que quiere vivir”; señala Requejo.

 

Quien, además, ha destacado que la sociedad española, condicionada por la cosmología urbana predominante, se ha olvidado del mundo rural como sistema vivo completo. Un territorio cuya calidad paisajística es interpretada por numerosos grupos sociales que lo habitan y visitan; lo que nos lleva a cuestionarnos el tipo de sociedad que queremos.

 

Paisajes Culturales

En cuanto al Paisaje como Patrimonio Cultural, “En Andalucía se ha pasado de considerar los bienes culturales a considerar Patrimonio Cultural en su conjunto”, ha explicado Isabel Santana, del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico; teniendo en cuanta así el vínculo que la comunidad a la que pertenecen establece con ellos.

 

Paisaje Cultural considerado como la fisionomía de un territorio, resultado de las interacciones entre sus diversos componentes y la forma en que es percibido por las personas.

 

Geoparque de Granada

El territorio AlVelAl cuenta con paisajes con gran potencial para el desarrollo turístico y rural como es el Geoparque de Granada. Uno de los mejores afloramientos del Plioceno-Cuaternario de Europa y un registro fósil fundamental para entender la evolución de la fauna y ecosistemas mediterráneos en los últimos 6 millones de años.

 

Un semidesierto, ecosistema antiguo y natural, con una biodiversidad muy valiosa y, en muchos casos, protegida por la ley; una vegetación muy delicada con una fuerte propensión a la desertificación.

Un paisaje, como ha señalado José Antonio Garrido, de la Estación paleontológica “Valle del Río Fardes” y miembros del Comité Científico Asesor del Proyecto Geoparque de Granada; que “No nos ofrece la belleza que existe en la imagen colectiva pero que tampoco muestra erosión actual, sino una erosión heredada, producida en momentos climáticos diferentes al actual… y que muestra a los habitantes de la zona la belleza e importancia del desierto.”

 

Un Geoparque de Granda que forma parte de la Red de Geoparques Mundiales de la UNESCO. Herramienta, esta red, de protección, educación y desarrollo sostenible; basado en la geodiversidad, biodiversidad y patrimonio cultural en el contexto de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030.

 

Infraestructuras y actividades extractivas

Cualquier actividad realizada en un territorio tiene un impacto en su paisaje y, a la vez, este tiene que ser motor económico del mismo.

 

Esto nos lleva a la necesidad de conocer dónde nos encontramos. En el caso de Andalucía, esta se sitúa en una enorme y potencial cantera de áridos y, a la vez, es la región que más superficie aporta a la Red Natura 2000 en España, con más de 2.500.000 hectáreas; un hecho que limita el uso en materia de minería en el 42,85% del territorio andaluz.

 

El 57,15% restante se encuentra sometido a la Autorización Ambiental Unificada para las nuevas explotaciones y la renovación de concesiones de las ya existentes. Lo que exige a las empresas a presentar un Proyecto General de Explotación, con un máximo de 30 años; y un Plan de Restauración del Paisaje una vez haya finalizado la actividad minera. Así coo de revegetación de la zona, una revegetación que presenta dificultades técnicas debido al carácter semiárido del territorio.

 

Actividad minera que genera un fuerte impacto en el paisaje pero que, en el caso de los distritos históricos mineros, también ofrece recursos culturales de gran valor en las estrategias de desarrollo rural sostenible con paisajes protegidos como el de Río Tinto, en Huelva; o el Corredor Verde del Guadiamar.