Recuperación de suelos degradados con agricultura regenerativa: la clave para un altiplano verde, próspero y con futuro

January 25, 2017

 

Cada vez son más los colectivos, asociaciones y agricultores que están apostando por la elaboración de su propio compost por las ventajas económicas y ambientales que ofrece. Son muchas las toneladas de recursos naturales en forma de residuos que cada día se desperdician, se calcula que los residuos orgánicos suponen entre un 30 y un 50% del total de residuos sólidos urbanos,  gestionarlos adecuadamente se hace cada vez más necesario porque además del ahorro que supone esa adecuada gestión, los  residuos orgánicos pueden servir para recuperar la fertilidad de los suelos. AlVelAl ha apostado desde el primer momento por la práctica de una agricultura regenerativa y para ello ha llevado a cabo talleres de elaboración de compost  impartidos por Arsenio Oliver que ha compartido generosamente su experiencia y conocimientos en esta práctica que ya están llevando a la práctica muchos agricultores del Territorio AlVelAl que han acudido a estos talleres y han conocido de primera mano los beneficios del uso del compost a la hora de mejorar la calidad del suelo, muy deteriorada en la zona. Arsenio Oliver nos deja su reflexión sobre los beneficios de la agricultura regenerativa y el uso del compost:

 

Vivimos momentos peligrosos para las generaciones futuras, el suelo que es nuestro banco de alimentos, adelgaza, empobrece por años; hasta ahora sólo ha sido considerado una propiedad privada con fines lucrativos, todo lo más sustento maltrecho familiar cuyo cosmos es un misterio. La degradación de los suelos es algo que si no solucionamos pronto tendrá graves repercusiones en el futuro, su mecanismo de funcionamiento está condicionado a varios factores que si no guardan equilibrio, se degrada con gran facilidad. El clima es un factor que no se puede controlar (aunque si condicionar sus efectos en cierta  manera), lo que sí podemos actuar fuera de toda influencia exterior, es en buscarle equilibrio apostando por técnicas de agricultura regenerativa, como es aportando materias que lo mejoren, el compost con fermentación aeróbica por microorganismos benéficos de montaña (MBM), es un gran instrumento sanador, que equilibra de una forma rápida y corrige casi todos los problemas en el proceso cíclico de alimentación.

 

Siempre se ha utilizado estiércol de animales revuelto con pajas, apilonado durante muchos meses hasta que perdía el calor, un proceso que composta de manera anaeróbica, es decir a través de la putrefacción, perdiéndose por evaporación mucho nitrógeno y generalmente muy ácidos. Su efecto, aún en no siendo el mejor de los casos, nutre aportando también materia seca para dar esponjosidad al suelo, pero como he dicho antes se puede mejorar aplicando métodos correctos de  ventilación, temperatura y humedad, consiguiendo una fermentación aeróbica con temperaturas oscilantes sobre unos 40-50º, que transforman la materia orgánica en un producto compostado de alta riqueza nutritiva, completamente asimilable, para larga duración, y cargada de microorganismos buenos que enriquecen y desbloquean suelo. Así que partiendo de la base, de que el beneficio es doble, alimenta y vuelve mejor de tierra fértil el suelo, hay que añadir otra ventaja, que es que tiene mucha capacidad para retener humedad.

 

Reglas de oro

El proceso de fermentación es muy simple, son tres reglas de oro: Temperatura, Humedad y Equilibrio N/C (materia fresca muy cargada en Nitrógeno y materia seca en Carbono), siguiendo estos tres pasos se produce una fermentación perfecta.  La temperatura, tal y como se ha avanzado anteriormente debe hacerse en medias de 40º a 50º (para evitarse pérdidas por evaporación y putrefacción por alta temperatura, consecuencia de la falta de oxígeno), con un inicio a las 24 horas, de una alta subida que puede llegar a 80º o 90º que se deja para eliminar patógenos y malas semillas, a posteriori, se voltea las veces necesarias para mantener la temperatura más o menos estable durante todo el proceso. La humedad debe empezar por un 70% y no deberá añadírsele agua en todo el proceso restante (salvo que no haya buena fermentación por su falta por algún desequilibrio en la materia que lo absorbe). La mezcla de materias es fundamental, el equilibrio del Nitrógeno y Carbono hará que fermente convenientemente, la relación mayor materia fresca mayor calor, indica que debe haber mayor ventilación para rebajar temperatura; es fundamental aportar variedad de estiércoles para que haya mayor riqueza mineral (cada animal tiene una alimentación diferente), la materia seca igual, muy recomendable entre las pajas aportadas incluir cáscara de arroz por su alto contenido en minerales interesantes como Fósforo o Selenio. Para evitar exceso de acidez, una aportación de cenizas corrige muy bien aparte del potasio que aporta. Quién produce las altas temperaturas son microorganismos que aportan  los estiércoles, sumándoles microorganismo benéficos de montaña, que quedan rápidamente seleccionados positivamente en la primera reacción de alto calor; para activarlos es perfecto el azúcar o cualquier sustancia dulce. Como he dicho, el compost no es una receta de cocina, sino unas reglas que dejan lugar a la imaginación y recursos autóctonos de quién quiera compostar, todo lo que sea biodegradable vale.

 

La agricultura ecológica con técnicas regenerativas, es un concepto con muchos beneficios, no solo agrícolas, ya que mejora el suelo y el rendimiento, también ecológicos regenerando tierra para las generaciones futuras, y como acicate, económicamente muy rentables….la tierra cada vez es mejor y repercute en todo, no es cuestión solo que su implantación sea por principios morales, porque lo es también por sentido común y práctico: Mayor salud, mayor calidad de vida… si se quiere vivir bien en el campo.

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